Parece que Kim Kardashian hace tiempo dejó de sorprender al público con sus espectaculares sesiones fotográficas. A lo largo de su carrera ha lucido decenas de looks icónicos, ha marcado tendencias y ha sido protagonista de innumerables titulares en la prensa del corazón. Sin embargo, su nueva producción para la edición número 13 de CR Fashion Book ha hecho que todos hablen de ella desde una perspectiva completamente distinta.
Parece que Kim Kardashian hace tiempo dejó de sorprender al público con sus espectaculares sesiones fotográficas. A lo largo de su carrera ha lucido decenas de looks icónicos, ha marcado tendencias y ha sido protagonista de innumerables titulares en la prensa del corazón. Sin embargo, su nueva producción para la edición número 13 de CR Fashion Book ha hecho que todos hablen de ella desde una perspectiva completamente distinta.
En esta ocasión, la fundadora de SKIMS se transformó en una de las mujeres más célebres de la historia: María Antonieta. Y no se trata simplemente de otro espectacular estilismo de alta moda, sino de un fascinante juego de contrastes entre la cultura pop contemporánea y la estética aristocrática del siglo XVIII.
La sesión fue realizada por la reconocida fotógrafa Jackie Nickerson, famosa por su capacidad para fusionar la alta costura con paisajes naturales.
En la imagen principal, Kim posa en medio de un inmenso campo verde, como si fuera la protagonista de una novela histórica. Su look pertenece a la colección Andreas Kronthaler for Vivienne Westwood, una firma que desde hace años simboliza la moda audaz y la libertad creativa.
El corsé rojo intenso con cordones realza su cintura, mientras que la voluminosa falda rosa recuerda a un vestuario teatral. Precisamente esa silueta exuberante crea la ilusión de que no estamos viendo a una celebridad del siglo XXI, sino a una auténtica reina francesa.
Aunque Kim ha sido considerada durante años un símbolo de la figura perfecta, durante la entrevista compartió una confesión sorprendentemente sincera.
Según la empresaria, esta sesión fotográfica fue la más cómoda de toda su carrera.
«Fue la sesión de fotos más sencilla de toda mi vida. Gracias a la falda voluminosa y a la estructura del corsé, por primera vez en diez años no tuve que meter el abdomen durante una sesión», confesó Kim.
Sus palabras se hicieron virales rápidamente en las redes sociales, ya que incluso una de las mujeres más famosas del mundo admitió haber sentido durante años la presión de verse "perfecta" frente a la cámara.

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