El número de febrero de The Sunday Times Style del 1 de febrero de 2026 no es simplemente una portada de moda. Es un estado de ánimo. Y su rostro es el de Rose Byrne, una actriz que desde hace tiempo ha demostrado una verdad sencilla: la verdadera elegancia no necesita gestos espectaculares.
El número de febrero de The Sunday Times Style del 1 de febrero de 2026 no es simplemente una portada de moda. Es un estado de ánimo. Y su rostro es el de Rose Byrne, una actriz que desde hace tiempo ha demostrado una verdad sencilla: la verdadera elegancia no necesita gestos espectaculares.
Fotografiada por Clément Pascal, Rose aparece en la portada con un look que refleja a la perfección el espíritu de nuestro tiempo: minimalismo, sensualidad y seguridad sin un glamour ostentoso.
En la portada, Rose Byrne lleva un body y una falda Bevza, combinados con zapatos Roger Vivier y joyas Agmes. No es un look “llamativo”, sino un conjunto perfectamente equilibrado en el que cada detalle resalta el carácter sin eclipsar la personalidad.
La fotografía transmite una atmósfera casi íntima, como si estuviéramos observando un momento de calma y fuerza interior. Este enfoque hace que la imagen sea increíblemente contemporánea: hoy, el lujo no es exceso, sino armonía.
Para el reportaje de portada, la estilista Dione Davis seleccionó para la actriz creaciones de Celine, Fforme, Jacquemus, Jil Sander y Bottega Veneta. Marcas diferentes, pero unidas por una filosofía común: crear ropa para mujeres que saben quiénes son y no necesitan la aprobación de nadie.
Cada outfit resalta la elegancia natural de Rose Byrne: líneas limpias, tejidos nobles, una arquitectura suave de la silueta. Es moda pensada para la vida real, no solo para la pasarela.
El peinado fue realizado por el legendario Harry Josh, el maquillaje por Soo Park, y la producción por Jessica Tjeng Productions. El resultado es un look esencial, sin nada superfluo.
Cabello suave, maquillaje natural, énfasis en la piel y la mirada: todo contribuye a una sensación de autenticidad. Un recordatorio poderoso de que la belleza no necesita máscaras cuando una mujer se siente segura de sí misma.
Hoy, Rose Byrne es símbolo de feminidad madura. No intenta parecer más joven, más ruidosa o más llamativa. Ella elige ser ella misma. Y eso es precisamente lo que la hace tan atractiva.

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