¿Sabías que la actividad física no solo fortalece el cuerpo, sino que también desarrolla el cerebro? La inteligencia se define por la capacidad de pensar, analizar y tomar decisiones, y para ello se necesitan distintas funciones cognitivas: memoria, atención, planificación, control del comportamiento y capacidad de comunicarse.
¿Sabías que la actividad física no solo fortalece el cuerpo, sino que también desarrolla el cerebro? La inteligencia se define por la capacidad de pensar, analizar y tomar decisiones, y para ello se necesitan distintas funciones cognitivas: memoria, atención, planificación, control del comportamiento y capacidad de comunicarse.
Te contamos qué deportes y prácticas realmente ayudan a volverte más inteligente y eficaz.
Fútbol, baloncesto, voleibol: son deportes de habilidades abiertas, donde los jugadores se enfrentan constantemente a situaciones impredecibles. Las investigaciones muestran que los deportes en equipo entrenan el control inhibitorio, la memoria de trabajo y la flexibilidad cognitiva.
Un ejemplo sencillo: los adolescentes que practican deportes en equipo muestran mejores resultados cognitivos, reaccionan más rápido a los cambios y saben cambiar de tarea con facilidad.
Tenis, bádminton, squash y pádel también desarrollan el cerebro, ya que requieren concentrarse en lo esencial y reaccionar rápidamente a los cambios.
Incluso pequeños estudios muestran que los jugadores de bádminton reaccionan más rápido y con mayor precisión a los estímulos visuales y manejan mejor las distracciones. Los deportes de raqueta son un entrenamiento cerebral y cardiovascular al mismo tiempo.
Estrategia, memoria, planificación y pensamiento espacial: todo esto se entrena durante el juego. Los profesionales muestran activación de áreas cerebrales responsables de la atención y el control cognitivo.
¿Quieres la opción perfecta? El chessboxing, donde primero se juega al ajedrez y luego se practica boxeo, combina mente y cardio, aunque requiere valentía y resistencia.
Ejercicio físico + tareas espaciales = súper combinación para el cerebro. Incluso un solo entrenamiento intenso aumenta los niveles del factor neurotrófico BDNF, que apoya las neuronas y mejora la memoria.
Es una excelente manera de desarrollar orientación, memoria y atención al mismo tiempo que haces cardio.
Yoga, tai-chi, qigong y pilates no solo sirven para relajarse. Ayudan a mejorar la memoria, la flexibilidad cognitiva y la memoria de trabajo, especialmente en personas mayores.
¿Quieres mantener tu mente activa sin riesgo de lesiones ni sobreesfuerzos? Las prácticas conscientes son una opción suave y efectiva.

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