A veces parece que el antojo de dulce nos controla a nosotros, y no al revés. Pero en realidad, el deseo de comer algo dulce no es una debilidad de voluntad, sino una señal del cuerpo: el cerebro necesita glucosa, y la dopamina que se libera al probar algo dulce nos hace felices.
A veces parece que el antojo de dulce nos controla a nosotros, y no al revés. Pero en realidad, el deseo de comer algo dulce no es una debilidad de voluntad, sino una señal del cuerpo: el cerebro necesita glucosa, y la dopamina que se libera al probar algo dulce nos hace felices. La buena noticia: existen dulces que no perjudican la figura ni la salud; al contrario, aportan energía, apoyan la flora intestinal y brindan placer.
Basta con congelar un plátano, batirlo con una cucharada de leche y una gota de vainilla — obtendrás una crema parecida a un helado. El plátano es rico en potasio y fibra, y si le agregas un poco de cacao o mantequilla de maní, el snack será aún más sabroso y saludable.
Estas pequeñas frutas son verdaderos “caramelos de la naturaleza”. Antioxidantes, vitamina C y fibra, con casi nada de grasa ni azúcar. Perfectos para yogur, batidos o avena.
Combina kiwi, naranjas, manzanas, fresas y uvas para obtener un postre ligero y nutritivo. Añade un poco de yogur o frutos secos para que el snack sea más saciante y equilibrado.
Extiende una capa fina de yogur griego sobre papel para hornear, agrega frutos rojos, nueces y chocolate negro, y congela durante un par de horas. Un snack crujiente, rico en probióticos y calcio, que apoya la salud intestinal.
La dulzura natural de los dátiles y las proteínas de la mantequilla de maní son la combinación perfecta para un snack que aporta energía sin picos de azúcar. Puedes añadir una pizca de sal marina o cacao para equilibrar el sabor.
Rodajas de plátano, mantequilla de maní y chocolate fundido: congela y listo. Un snack equilibrado que mejora el ánimo y calma el hambre.
Las proteínas y probióticos del yogur, junto con las vitaminas A y C del mango, crean un snack nutritivo pero ligero. Semillas de chía o avena lo hacen aún más saludable.
Avena, plátano o puré de manzana en lugar de azúcar, nueces, semillas y un poco de chocolate negro: delicioso, saludable y práctico para tener a mano como snack rápido.
Proteínas, fibra, vitaminas del grupo B y grasas saludables. Unas gotas de miel y el snack está listo, sin azúcar añadido.
Frutos rojos, leche vegetal, jugo de limón, semillas y avena: un snack rico en antioxidantes que calma el hambre y ayuda a recuperar energías después del entrenamiento.
Fibra y vitamina C de la manzana, proteínas y grasas saludables de la mantequilla de frutos secos. Consejo: elige manzanas ácidas y añade un poco de canela para un sabor más intenso.

Este sitio utiliza cookies para ofrecerte una mejor experiencia de navegación. Al navegar por este sitio web, aceptas el uso de cookies.